By | marzo 12, 2015

No me gusta el frío, es algo que odio. El invierno debería estar prohibido, pero me temo que es imposible. Pero lo que sí me da repelús pensar es en tener el pelo mojado en un gélido día de invierno. Sin embargo, para éstos aventureros, la cosa pasa por verle el lado divertido a las cosas.

Claro,¿qué puede haber más emocionante que darse un chapuzón en medio de Canadá con una temperatura de -30 º y ver qué pasa cuando tu pelo mojado entra en contacto con el ambiente helado que hace allí?.

Pues aquí tienes la respuesta.

 

Al menos, las aguas donde se dan el chapuzón son aguas termales. De lo contrario no imagino el efecto que tendría sobre su piel si el agua estuviera a la misma temperatura del exterior…

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