7 Horripilantes Animales Que Se Alimentan de Tu Cuerpo Sin Piedad

El cuerpo humano es delicioso y nutritivo, y los animales parásitos son perfectamente conscientes de ello.

Algunos son enormes, mientras que otros simplemente son tan pequeños que pasan desapercibidos ante nuestros ojos.

Si piensas que tu piel es una barrera que te protegerá de muchas de éstas criaturas de las que vamos a hablarte, olvídalo.

Éstos parásitos tienen bocas repugnantes, garras, y otros mecanismos de perforación, para los que tu epidermis es suave como la mantequilla.

1. Gusano del Ojo Africano

El gusano del ojo africano, también conocido como Loa Loa, es uno de los parásitos más espeluznantes que invade el cuerpo humano para sobrevivir.

El gusano se ha adaptado muy bien a su estilo de vida parasitaria, y utiliza algunas moscas muy comunes como vehículo de transporte.

Algunos grandes gusanos oculares africanos se mueven a través del cuerpo humano y pueden llegar a ser visibles a nivel de los ojos. En casos extremos las personas infectadas sienten cómo estas criaturas se mueven en los tejidos subcutáneos o viajan de un ojo al otro.

2. Candiru

Algo tan simple y tan agradable como orinar en el agua se puede convertir en la pesadilla de cualquier persona. La selva amazónica es sede de un pez que se inserta en la uretra humana para después succionar la sangre de su víctima desde allí.
El olor de la orina, aparentemente atrae al candiru, y su cuerpo translúcido hace que sea difícil de detectar. Ágil, el pez es lo suficientemente rápido para entrar en cualquier orificio sin protección en un abrir y cerrar de ojos.

No sabemos lo doloroso que puede ser tener un huésped tan desagradable dentro de la uretra, pero nos limitaremos a dejar sobre la mesa el hecho de que algunos individuos pueden alcanzar longitudes de hasta 40 cm.

3. Nematelmintos o Gusanos Gigantes

La lombriz gigante podría no ser tu peor miedo si vives en un país civilizado y desarrollado. Sin embargo, este parásito es como un animal doméstico para las personas de los países tropicales y sub-tropicales pobres.

El ciclo de vida de la lombriz gigante parece sacado de las películas de terror. Las larvas ingeridas accidentalmente alcanzan el duodeno, lo que les permite penetrar en las paredes del intestino y pasar al torrente sanguíneo.

Una vez dentro del cuerpo, alcanza el corazón, el hígado y eventualmente los pulmones.

4. Piojos

Seguramente la primera vez que oyó ésta palabra fue cuando eras pequeño e ibas al colegio.

No vamos a entrar en detalles sobre el ciclo de vida de los piojos, aunque seguramente ya sabrás que se requiere un esfuerzo considerable para deshacerse de ellos. Los piojos se alimentan de sangre, y tienen un horario de comidas similar a la nuestra.

Tres o cuatro picaduras al día son suficientes para mantenerlos vivos. Además los pequeños tentempiés que toman durante el día les estimulan a producir multitud de huevos y prepararse para infectar a toda la familia.

5. Acaros del Polvo

Los ácaros del polvo son casi inofensivos para el hombre. Es cierto que forman parte de nuestra vida cotidiana compartiendo nuestras camas, almohadas o sillones. Además, aunque parecen estar preparados para alimentarse directamente de nosotros, parece que se conforman con alimentar de las escamas de piel y pelos que se desprenden de nuestro cuerpo.

Por otro lado, se sabe que sus heces contienen una sustancia que puede producir asma y alergias.

6. Garrapatas

La primavera y el verano suelen ser las estaciones en las que las garrapatas hacen su aparición.

A éste terrible y desagradable parásito se le asocia con transmitir la enfermedad de Lyme, aunque no todas las especies de garrapata son responsables de ello.

Las garrapatas se alimentan de la sangre de animales y humanos insertando su larga boca en el interior de la herida que previamente hacen en la piel de sus víctimas.

Si te pica alguna, lo mejor es ir al médico si no sabes quitártela.

7. La Tenia o Solitaria

La tenia es uno de los mayores parásitos que son capaces de infectar al hombre. De hecho, algunos individuos encontrados dentro de los intestinos llegaban a medir 15 metros de largo.

En ocasiones pasan desapercibidas durante años y en otras, pueden representar un peligro para la vida si abandonan el intestino y viajan a otras partes del cuerpo humano.

La fuente más común de tenias es la carne de animales crudos o mal cocidos, especialmente la carne de cerdo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: